lunes, 14 de marzo de 2011

ESPACIO DEL POETA INVITADO MARZO/ABRIL 2011



POEMAS DE BEATRIZ MINICHILLO

Aquella



Aquella
la que recorría
bosques imaginarios
de retamas amarillas,
de rejas prohibidas
y violadas,
la que perseguía
el grito puntual del tero
de las seis de la tarde,
entre jazmines del cielo
y gallinas escurridizas,
la que envidiaba
el oculto peregrinar
de las hormigas
y que cortaba
jazmines blancos
que sus manos
apenas contenían,
la que crecía
con el manzano,
se escondía a la sombra
del níspero
y se saturaba
del aroma del limonero,
la que hacía del verde
su único territorio
y se revolcaba feliz en el pasto,
esa niña lejana y tan próxima
¿dónde estará ahora?
¿en el costado exacto
de una hora?
¿recogiendo palabras
que se les caen a los demás?
¿encontrando respuestas perdidas?
¿en la risa de otra niña?
¿en el brillo de la mirada
de alguien que pasa?
¿en esa luz que me desvela
cada mañana
cuando abro los ojos
y agradezco
la vida concedida?

Palabras



Detesto las palabras sumisas
las que corren por el papel
como una manada sin horizonte
pisando las mismas huellas
que otros dejaron.
Palabras que no nacen ni mueren,
solo están ahí
arrastradas por un viento
muy a su pesar,
flotando inertes, perdidas
sin que nadie las reclame,
palabras cautelosas
que se tienden sobre la página
como un epitafio
colocado al azar,
que le huyen al grito
y se acurrucan
debajo de una baldosa rota.
Amo, en cambio
aquellas que salpican
como una gota imprevista,
que abaten sus alas
como una premonición,
las que saltan y titilan
y crujen voraces,
las que se esconden
en las gargantas de los mansos,
las que viven al borde de la luz
y estallan cuando se las nombra,
como girasoles
temblando en su amarillo procaz,
las que se diseminan
exultantes,
sin piedad
para con sus propios límites.

Río profundo



Ese río profundo que corre bajo mis venas,
que me penetra y me siembra de reptiles

Río ahogado en su propio cauce
que irrumpe nocturno y fantasmal

Río espumoso de olas frágiles y mansas
que me abruma con su sonido de tiempo muerto
y sin embargo sigue tan vivo,

Río que está ahí, lamiéndome los bordes
mientras camino a tientas por su contorno infinito
arrastrando preguntas sin respuesta,
o tal vez una respuesta:
el silencio, el silencio.

Beatriz Minichillo nació en Buenos Aires. Tiene dos libros de poemas publicados “Tiempo de dos” y “Puntos suspensivos”(2007). Ha colaborado con poemas y cuentos breves en la revista digital “EL mangrullo” de literatura infantil y juvenil y en otras publicaciones de internet como las revistas AERA y LITERARTE.

1 comentario:

Dejistani Elisa dijo...

Querida Beatriz,
bienvenida! Un placer publicar tus trabajos en mi Revista y darle la difusión que merecen.
Un abrazo, Elisa